Para morir solo tenemos que estar vivos, así que no se trata de evitar la muerte, más bien identificamos tres escenarios posibles a los que nos podemos anticipar y preparar.

Por incapacidad parcial o total y permanante

Natural, accidental o violenta

Bajo el amparo de la familia o una institución especializada


Todo lo que aportes a un plan regresará a Tí o a tú familia

Se ajusta a tus necesidades: Valor, tiempo, beneficiarios

Genera disciplina y consistencia con tus objetivos

La tanquilidad de que tu familia mantendrá su calidad de vida, aún cuando no estés con ellos.
